
El 2008 se presentaba como un año estupendo en todos los sentidos. Sin embargo y sin saber muy bien cómo, se fue torciendo de manera inesperada.
- Académicamente hablando, no me ha podido ir mejor.
- Físicamente, he pasado por muchas etapas: etapa oronda, etapa de cachalote, etapa de mamut y etapa rellenita, en la que me encuentro actualmente (aunque no permanentemente, lo juro). Obviamente, mientras era un cachalote me sentí muy deprimida.
- Pasé un verano pasivo y algo aislada.
- Puedo considerar que la primera mitad del año fue un excremento colosal. El hecho de dejar de preocuparme tanto y de olvidar hizo que el año remontase un poco.
- El comienzo de mi segundo curso ha sido maravilloso, todo hay que decirlo y he descubierto el íntegro y real amor que siento por mis amigas de clase con las que, considero, he llegado a la confianza plena.
- Freddie llegó a mi vida y en él volqué y sigo volcando todo el amor que tengo en mi ser.
- Aproveché el verano para cortarme el pelo, cuidarme, leer y culturizarme más. Me siento más guapa, más inteligente y con más riqueza interior que nunca.
- Creo que, a pesar de la puta mierda de año 2008 que tuve al principio, lo termino con bastante buen pie y, quizás, el 2009 sea mejor. No pongo la mano en el fuego por este año venidero, pero rezo a Superman, a John Travolta, a Santa Teresa y a todos los grandes hombres y mujeres de nuestro planeta porque así sea, porque si no estiraré la pata de manera voluntaria.













