Según recorría las distintas habitaciones de su casa le fueron viniendo imágenes a la cabeza. Así poco a poco pudo reconstruir casi todos los hechos, exceptuando pequeñas lagunas que se situaban en la vuelta a casa.
Habían estado bebiendo mientras escuchaban música. Su amigo y ella decidieron que sería muy divertido empezar con un karaoke. Lo llevaron a cabo hasta que el molesto sonido del timbre sonó, acompañado de voces masculinas en el rellano. Decidieron que sería mejor cerrar la puta boca, porque con esta era la tercera vez que su patética vecina de abajo subía para dar el coñazo. Pero fue a más. No era la penosa vecina de abajo, sino la ingrata policía que había sido avisada por la zorra que vivía bajo sus pies. Mierda. Aún no podían creerse lo triste de la situación: la policía había ido a su casa por cantar. No había coca, ni chocolate, ni marihuana, ni LSD, ni heroína… Nada ilegal, realmente. Tan solo sus melodiosas voces. Ni tan siquiera era una hora excesivamente elevada.
Al parecer la policía no tenía ganas de esperar en exceso. Tendrían cosas mejores que hacer (comer donuts, aporrear a algún perroflauta, asistir a fiestas en los puticlubs más de moda…).
Ellos salieron rápido. Bajaron las escaleras con cuidado de no hacer mucho ruido, y salieron corriendo calle arriba, pues la policía seguía por allí. Llegaron por fin a los pubs y bares de la zona en los que el panorama era el mismo de siempre: música y cubatas a cinco o seis euros.
Estuvieron deambulando de bar en bar hasta que ya estos se agotaron. No, aún queda uno, pensaron ambos para sus adentros. Estaban tan compenetrados que ya sabían qué pensaba el otro, con lo cuál no resultaba necesario comentarlo, pues estarían de acuerdo.
Nunca se habían atrevido entrar, más que nada por el elevado precio de las copas. Era, a simple vista, una sala pequeña, poco concurrida, con luces más que interesantes. No había mucha gente, no había shows. Era un puticlub de lo más aburrido. Pidieron una cerveza y se sentaron, como esperando que empezase algún espectáculo erótico. Una prostituta se acercó y se sentó entre ambos. Se llamaba Sarah. Estuvieron atentos al relato triste de su vida e intentaban cederle la máxima confianza posible. Después vino otra, que se sentó al lado de ella, la protagonista de la historia. La nueva prostituta contó también su historia. Lamentable.
Decidieron que la noche había acabado. Habían recorrido toda la zona festiva y habían estado en un puticlub. Resultaba todo de lo más atrayente, pero la idea de poder meterse en la cama y descansar lo era aún más.
Se despidieron de sus amigas las putas y Sarah comentó:
- Nena, ¿no te interesa este mundo? Eres guapísima…
- No, lo siento. De momento tengo otros proyectos, pero gracias.
Una sonrisa se esbozó en su demacrada cara tras recordar los hechos. Logró recordar que se había quedado dormida en el WC mientras su amigo vomitaba por la ventana. Una carcajada salió de lo más profundo de su ser recordando y pensando en el tipo de personas que eran su amigo y ella. Se levantó y llevó su moribundo cuerpo hasta la cama. Aún no había dormido lo suficiente. Aún quedaba mucho que descansar.

Me matas, estoy por copiarlo todo y pegarlo en el blog, que no me apetece nada de nada escribir xDDAJDBKAD.
ResponderSuprimirBasado en echos reales, si, tal y como me has comentado en mi blog es lo que tienen los viajes, sean lejos o justo al lado de casa, siempre son especiales ya sean alcoholizados o sin pizca de veneno liquido, sea como sea las pequeñas aventuras vividas serían dignas del mejor guionista de todos los tiempos o de la novela mas irreberente de la historia. :)
ResponderSuprimirxDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
ResponderSuprimirES INCREIBLE, INCREIBLE.
OS AMO.
Noche completita, sí. Lo difícil es reconstruirla entera cuando te despietas, y más habiendo bebido tanto. Saludos
ResponderSuprimir^^ jajjaja
ResponderSuprimirque loca estas nena
Besitos!!!!
Debía estar borracha aquella tarde-noche...
ResponderSuprimirEn mi mundo te ví a los lejos a eso de las once de la noche con I. viendo el desfile, y dando saltitos ^^
Jajjaa a mí me hubieran tenido que reconstruir la noche, no hubiera sido capaz de recordar todo. Pero moláis :).
ResponderSuprimir¡Saludos!
tienes que decirme si es ocurrencia u ocurrio en verdad. me encanto.
ResponderSuprimiresos personajes me gustan. haria los mismos recorridos si esta ciudad no fuese tan peligrosa.
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ResponderSuprimirOs amo.
ResponderSuprimirpotando por la ventanaaa!? jajajaja jajaja bueno, por lo menos así te da el fresquito en la cara.
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