miércoles, 28 de octubre de 2009

EN EL ALFÉIZAR.

Con la carpeta bajo el brazo sacó las llaves de su hogar, dulce hogar compartido, mas no llegó a abrir la puerta acordándose de unas fotos de carnet que se veía obligada a hacer. Maldita burocracia. Pensó.

Tras las fotos recordó que en uno de los apartados de su carpeta fucsia se encontraba la razón de su incipiente felicidad (aunque efímera, ya se sabe). Salió del banco con una gran sonrisa en la cara tras haber cobrado el cheque en el que se podía leer su nombre en el hueco “destinatario” y una cuantiosa cifra de dos números acompañados de tres ceros (en verdad no se veían, se intuían, ya que estaba escrito con letras). Su felicidad era tal que ni tan siquiera le enervó la ya tan famosa frase de la mujer del banco: Tenemos el apellido muy similar… Yo soy Villaluenga.

Por fin abrió la puerta de su casa siendo recibida por su eufórica gata. Al entrar en su cuarto se dió cuenta de que este estaba invadido por un agrio olor de pintura y aguarrás, fruto de su nueva pasión, su arte recién descubierto. Se sentó en la silla de escritorio, abrió la ventana dejando entrar una suave brisa y sacó las piernas por ella, comenzando a recordar la noche anterior.


Noche. Noche cerrada. Noche fría. Las farolas encendidas en la calle dan un toque bohemio al oscuro salón en el que reluce un vaso con contenido etílico. Ya van cinco, es hora de bailar. Coge la chaqueta, el bolso, algo de dinero y se va. Noche de celebración por un trabajo bien hecho.

- ¿Fumas?- le pregunta el Señor X.

- De momento le tengo aprecio a mis pulmones- balbuceó ella.

- Veo que no le tienes el mismo aprecio a tu hígado…

Graves lagunas mentales. Cinco de la mañana, suena el despertador.

- Perdona, X, ¿qué haces aquí todavía?

- No tenía ganas de irme. Eres guapa.

- Pues vete, me quedan dos horas para despejarme y arreglarme. Algunos estudiamos…

- Yo estudié ya en mi día… En fin, me voy. Mañana te llamo.


Ella no fue capaz de mirarle a la cara. Nunca era capaz de mirar a la cara por la mañana. Y se sintió aliviada cuando escuchó el sonido de la puerta de la calle. Un ruido sordo y luego tan solo silencio. Soledad.



Alargó el brazo para alcanzar su olvidado teléfono aún con las piernas en el alféizar de la ventana.



Al mirar la pantalla sonrió. Era una sonrisa que expresaba un “ya lo sabía”. Resulta irónico que cuanta más indiferencia muestras por alguien, más llamas la atención de esa persona; por el contrario, cuanto más te esmeras por gustar y ser aceptado, más rechazo produces. Quizás es, precisamente, por la realidad y la verdad que muestras en tus actos. Eres arisca y lo demuestras en ciertas ocasiones, cuando alguien no te interesa en exceso, pero realmente te estás mostrando tal y como eres. Por otro lado, está el caso en el que te esfuerzas soberanamente por parecer cercana (por no parecer arisca), te conviertes en una mentira y, además, fracasas en el intento de gustar.

Sí. Es realmente irónico. Será que finalmente lo que importa es la verdad.


Miró el maletín en el que se encontraba el dinero cobrado y volvió a sonreír. Esta vez era una sonrisa de tranquilidad y profunda satisfacción. Pero esta es una historia que debe ser contada en otro momento, supongo.

14 gargajos:

  1. No me digas que te apellidas luengo? Porque yo sí me apellido luengo. Pero hazme un favor, no me busques por tuenti ni facebook ni nada...
    En cuanto a tu post, qué decir...es bello, hermoso, lleno de sentimiento. Como lo que tú eres, puro sentimiento. Saludos

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  2. Cuidado con los aféizares de las ventanas que son peligrosos e invitan. Invitan.

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  3. Qué bien escribes...definitivamente te voy a enlazar a mi blog :)

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  4. Menuda sorpresa nuevo loock en tu blog...muchas copas te has tomao para parir un relato tan intenso ;)...sigue ebria que deleitas.
    Un saludo entre copa y copa.

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  5. Gran blog, me hago seguidor tuyo

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  6. Ya sabes que aunque soy adorable, no soy adorador, así que nada de decir que me ha gustado. Eso si, me llama la atención la foto, muchísimo, más que la foto, el personaje de la foto. Parece mentira, pero lo de la imagen que vale más que mil palabras (yo disiento) en esta ocasión se hace realidad y creo (creo) que sería capaz de definir a esa persona con lo que ahí observo.
    Un beso

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  7. buen texto, y bonitas piernas. Sigue en ello..

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  8. Y no puedes ser que esa sea la actitud propicia para incentivar la caza...?¿?

    Nunca se sabe como hacerlo, aunque reconozco que ser arisca funciona más de lo razonable :)

    Saludos,
    YoMisma

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  9. lo escribiste vos?
    excelente, te felicito!!

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  10. Hola, soy el señor X. Verás, ayer me dejé mi dignidad en tu dormitorio. La habrás visto?

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  11. En verdad me gusta como escribes y eso me hará volver. Un abrazo y bienvenida a casa.

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  12. Yo tambein volvería a sonseir al encontrar en mi maletin ese montante!

    Un saludo, PAZ

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  13. Si se es una perturbadísima, ¿por qué fingirlo? :)

    Muas!

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