Llevaba unos días sin ir a terapia, pero mi psicóloga contactaba conmigo a través de emails a los que yo le respondía con mis más sinceros sentimientos, que oscilaban demasiado, dependiendo del día. También solía adjuntar a esas respuestas mis escritos en el diario ya que, al fin y al cabo, a los psicólogos les interesa todo. Cada película que veía en el cine, cada libro que leía, cada conversación que mantenía… Ella siempre me pedía mi opinión, mis ideas sobre cualquier hecho. Yo, que ya tenía algo de experiencia en todo este rollo psicológico, sabía que lo que pretendía era indagar un poco más en el tema de mi supuesta inestabilidad emocional.
“Hace unos días fui a ver Luna Verga: movilizadora de masas quinceañeras y no tan quinceañeras. Mientras comía palomitas miraba la larga cola de espera que se había formado para entrar. Joder, pero si ya tenemos las entradas y están numeradas, no tiene sentido que estemos como borregos hacinados y apilados en los mismos metros cuadrados… Sinceramente, fueron las dos horas más insulsas de mi vida. Una película carente de argumento. La multitud estaba eufórica y no hacían más que gritar, salían torsos desnudos, hombres guapos y mojados por la lluvia, lobos, vampiros y la sala olía ligeramente a flujo vaginal. No estoy criticando. Respeto profundamente a los fans de la saga, pero es mi más sincera y humilde opinión. Supongo que usted también la habrá ido a disfrutar y, como todas, supongo que también se habrá tocado antes, durante y después de la proyección.
En verdad me metí de lleno en el film. Supongo que es la consecuencia de ir sola y no poder hablar con nadie durante la película. Me metí tan de lleno, joder, que cuando volví de camino a casa me resultó casi indignante que no se me abalanzara un lobo sobre mí y se convirtiese, de repente, en un hermoso hombre moreno y lleno de músculos…”
Seguía sin poder dormir más de cuatro horas seguidas. Solía tener pesadillas. La última consistía en una factura que me pasaban al banco en la que tenía que pagar 1500 euros. Así, sin más, mi cartilla se quedaba en números rojos, hostias. Cuando me despierto sobresaltada por algún mal sueño, me doy cuenta rápidamente de que ha sido eso, sólo eso: un mal sueño. No obstante, no vuelvo a dormir en toda la noche. Soy realmente incapaz. Pero con esa pesadilla fue diferente ya que al despertarme repentinamente, lo primero que vi fue el dinero del último negocio y, evidentemente, me invadió la serenidad. Esto último también se lo conté a la psicóloga ya que prometí ser totalmente sincera. Coño, sin el bendito código deontológico estaría perdida.
“¿Has sido consciente de que has escrito mal el título de la película? Como curiosidad te diré que sí, fui a verla. Me he leído los libros y me proclamo seguidora del fenómeno. Tienes que saber que, por mucho que me sigas pagando, debes venir presencialmente a la consulta. Tienes que dejar de ponerme la excusa de la lluvia, debes dejar de poner interferencias en la relación terapeuta-cliente.
Bien. De momento la idea que tengo es que duermes mal por varios factores: el primero es la inutilidad que le ves al hecho en sí de dormir y el segundo son las pesadillas. Sin embargo, consigues dormir plácidamente una vez sabes que las situaciones de tus pesadillas son fantasía, no son realidad. Duermes cuando te das cuenta de que el problema en tu sueño, lo que te provoca malestar en él, es difícil que pase. De ahí que durmieras cuando viste que no tenías y no podías tener el problema del dinero ya que, según me has contado, ahora mismo te sobra. Ese es otro tema interesante y que me gustaría tocar: la procedencia de esa cuantiosa suma.”
Mierda. Obviamente lo del título había sido totalmente inconsciente (¿problemas o manías sexuales?). No voy a su consulta porque la humedad me encrespa el pelo y, además, me estropea el maquillaje. Joder, estoy poniendo trabas inconscientes (resistencia a la terapia). De nuevo el tema del dinero. Ella me dijo que el tema de la delincuencia lo olvidaríamos de momento y me está presionando…
“El título ha sido inconsciente. Iré el lunes a verla sin falta, a la hora de siempre. A lo último ya sabe lo que siempre digo… Es una historia que debe ser contada en otra ocasión.”
Me meto una pastilla en la boca. Me bebo el culo de la botella de tequila. Ahora sólo toca esperar unos segundos el efecto somnífelknvmkjnizlñjgdbllffgft...

Atrapas con el relato, no se puede parar hasta llegar al final y este siempre suele sorprenderme, de eso se trata ¿no?.
ResponderSuprimirBuenas noches ebria
Estoy con Eurice...
ResponderSuprimirEs una especie de diario de experiencias magnificamente plasmado, con un toque diria yo Salingeriano...no se...
Un besazo!!!
muy bueno, si señorita... ;) Saludos! ;) x x
ResponderSuprimirIntensas estas letras y con buen argumento. Un gusto leerte.
ResponderSuprimirSaludos.
curisoo tu blog es muy bueno '''''¡¡¡
ResponderSuprimirun saludo'
jajajajaja, Luna verga.
ResponderSuprimirMe pasó igual... nunca llegó a abrazarme un hermoso hombre moreno con músculos.
Oye, me encanta tu humor amoral. Eso del olor del flujo vaginal... jajaja.
: )
de principio a fin, grande grande!
ResponderSuprimirde esa saga no hablo, me niego...
me encantas: ebria, y también perturbada, asiq deja la terapia
beso!
Israelita?
ResponderSuprimiryo q cuando fuera para tus tierras pensaba avisarte, y q me invitaras a unas cañejas... nada, 0 se acabó!
indignado me hallo
ja,ja,ja Luna Verga... Te doy la razón en lo que debe producir esa película en el público adolescente. Yo no voy a esos lugares a ver esa película para no ahogarme en un flujo que se le dedica a un vampiro maquillado sólo de cabeza y cuello, parcialmente. Bueno, no voy porque ya tuve bastante con la primera. Y no quiero mentir a nadie. No puedo respetar la saga ni a sus seguidores. ¿Motivos? Es la cosa más infantil y cursi que he visto en los últimos tiempos por más que rebusque.
ResponderSuprimirTu texto en cambio me recuerda a ciertas experiencias de mi vida reciente. Los psicólogos y psiquiatras son tan interesantes y tan dignos de estudio...
de donde salio el dinero?
ResponderSuprimirme conecta con un relato anterior.
saludos
Jeje...
ResponderSuprimirMe gusta ver que hay más gente ue piensa que la saga crepúsculo esa es una mierda pinchá en un palo...axo es que es horrible lo que mueve el fenómeno quinceañero eh? ains..Saludos wapa
que grata sorpresa encontrarme tu blog, muy bueno la verdad.
ResponderSuprimirMuy buen texto!!!!!!!!!
ResponderSuprimirAsi que te va el rollito psicoterapeuta, es un buen filón para contar y descubrir secretos. Me gusta la historia, aunque creo que conozco el origen del dinero ;)
ResponderSuprimirfiera!
Cómo lo partes, no?
ResponderSuprimirI have a present for you. Muas!
ResponderSuprimireste es de los pocos blogs en los que no me ha hecho falta tomar aire (o no me he dado cuenta) hasta el final del texto, sigue en ello.
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