- Todo comenzó estando yo en la más pequeña de las discotecas de Extremadura. Por supuesto, el precio de las copas iba acorde al tamaño del local, ergo eran realmente baratas. Era uno de esos días que empiezo a beber en casa para adormecerme y, en lugar de eso, algo en mi cabeza me dice que tengo que salir a la calle a bailar.
- ¿Podrías decirme por qué en ese momento no eras capaz de dormir?
- Es que creo que dormir es una pérdida de tiempo. Dese cuenta de las cosas que podríamos hacer en esas ocho horas… Pintar, leer, estudiar, bailar, beber, follar… Un amplio abanico de actividades…
- De acuerdo. Entonces usted bebió para dormir y en lugar de ello decidió irse a bailar.
- Exactamente. Como realmente era una mala discoteca, me fui al prostíbulo a ver a mi amiga Sarah, que trabaja allí. Entré y entonces le vi. Metro noventa, moreno con perilla, fuerte y bien vestido. Unos treinta años… Quizás menos. El caso es que nos conocimos y el tiempo fue pasando. Él me compraba cosas, charlábamos sobre lo mal que estaba el mundo, me daba dinero que yo invertía en organizaciones no gubernamentales, íbamos juntos al gimnasio, nos emborrachábamos juntos… Él era uno de los cargos más importantes de la empresa Timofónica. Todo era bonito a su lado, para qué engañarnos. Era la segunda vez que mantenía una relación estable, y la primera vez que no la mantenía con un patético. Además de todo esto, me hacía unos descuentos increíbles en las facturas de teléfono e internet.
- ¿Lo supo su familia?
- No, no lo supieron. Aunque estoy segura de que se enorgullecerían de que mi novio formal pudiera limpiarse el culo con billetes de 500 euros…
- Entonces era el hombre de sus sueños. Estaría realmente eufórica.
- Sí. Con él podía ser yo misma. Podía mostrarme alcohólica, viciosa, amante de las ilegalidades, maniática, desconfiada, colérica… Y él siempre me respondía con una sonrisa. También me abrió muchas puertas profesionalmente y mis cuadros se vendían tanto como la coca en Madrid. Fue realmente intenso.
- Todo marchaba bien. Usted se sentía bien.
- Una noche llegué a mi casa tras salir de la galería y me había preparado una cena estupenda. Joder. No parecía ni mi puta casa. Cenamos y me pidió matrimonio. Así. Sin comerlo ni beberlo. Sin imaginármelo. ¡Patapum!
- Gran noticia. ¿Qué pasó después?
- Joder. Pues lo que pasó fue que me desperté de golpe en mi cama de matrimonio, sola e hiperventilando… Gracias a John Lenon, Michael Jackson, Freddie Mercury, Anthony Perkins y a algunos otros que tenía mi socorrida bolsa-de-plástico-usar-en-caso-de-emergencias para respirar, coño. Joder, ya le dije yo a usted que dormir no trae nada bueno. No me basta con los disgustos de la vida real que ahora también me jode el inconsciente.
- Bien. Al menos hemos conseguido que duerma casi siete horas seguidas. Es de suponer que podrá dormir bien cuando hayamos tratado sus otros problemas y avancemos un poco más con la terapia…
- ¿Cuáles son, según usted, mis otros problemas?
- Su inestabilidad emocional y el frecuente contacto que mantiene usted con las acciones ilegales.
- Oh.
lunes, 9 de noviembre de 2009
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jejejeje, bueniiiisimo, buenísimo
ResponderSuprimirtengo algún amigo de esos... te lo presento?
mmm vanity te ha fichado para su "secta"?? xD
ResponderSuprimirme tienes atado a tus textos! ;)
un beso!
Creo que soy de esos.
ResponderSuprimirNo, no me refiero al hombre ideal que da estabilidad y paga las facturas. Me refiero a tu "entrevistador". Alguien capaz de sacar las entretelas de otro alguien a base de preguntas cortas.
(Esta vez me ha tocado definirme a mí)
Creo que me compraré una de esas bolsas por si me ocurre algo parecido,
ResponderSuprimirun saludo, PAZ
Hola, rebotando llego aquí, me gusta,es cojonudo... con tu permiso te sigo...
ResponderSuprimirme gusto lo del alcohol y las ilegalidades. y lo de los pateticos: algunos miserables somos interesantes, en serio...
ResponderSuprimirsaludos
Bueno, tu al menos no sueñas en plan catastrófico como un asteroide choca contra la tierra, o que los marcianos invaden la tierra y matan a tus amigos (muy de ciencia ficción mis sueños)
ResponderSuprimirBeso!
Eres afortunada. Hay sueños que son pura perversión. Pura aniquilación.
ResponderSuprimirHoy tenía insomnio. Me levanté a las 6:15 y no paro de estornudar. ¿No crees que estaría mejor en la cama?
ResponderSuprimirMe ha encantado. Buenísimo.
ResponderSuprimirJajaja....me ha encantado, totalemnte inesperado el final...Un besote
ResponderSuprimirNo es bueno que haga tanto tiempo que no entro a leer tus maravillas de entradas.
ResponderSuprimirSaludos desde mi rincón impregnado de humo de cigarro y miradas a traves de la ventana mojada por la lluvia.