Al final de C’est fini, monsieur dejaba claro que me iba fuera del país durante un tiempo. Muchos pensaríais que era una mera forma de finalizar una de las historias cortas que desde hace un tiempo predominan en este, mi blog; que cómo ebriayperturbada se iba a ir e iba a abandonar toda ilegalidad, si la ambición le acompaña, le corre por las venas... No obstante, y a pesar de lo que muchos pudiérais pensar, parto hacia América Latina en seis escasos días.
Perú es un país pobre y terriblemente desigual. Allí, las personas adineradas constituyen un porcentaje poblacional jodidamente pequeño en comparación con aquellas que no tienen apenas para comer. Las periferias de su capital, Lima, y los pueblos cercanos no poseen mucha riqueza y sobrevivir puede resultar en muchas ocasiones dificultoso. La ayuda social en Perú ha ido aumentando con el paso de los años pero, aún así, las propias organizaciones no gubernamentales comprenden que es necesaria aún más. Por ello, este ha sido el destino que yo he elegido. Me voy durante algo más de un mes. Ya estoy debidamente vacunada y con todos los papeles en regla.
Mucha gente me ha preguntado el por qué de mi marcha, pudiendo trabajar en alguna institución de España. Además de que este viaje y de que estas prácticas constituirán una experiencia inolvidable, considero necesaria para mi formación tener una práctica y unos conocimientos cercanos a esa realidad, una realidad fuera del país en el que vivo; me considero defensora de casi todo lo nacional (y digo casi todo con la intención de excluir ciertas festividades degradantes, humillantes y crueles con las que yo, personalmente, no me siento para nada identificada), pero también soy una amante de lo extranjero. No creo que lo que se conozca fuera de las fronteras españolas pueda ser negativo en ningún momento, es más, me ayudará a formarme una idea más acertada del mundo que, al contrario de lo que mucha gente piensa, no se limita tan sólo al país en el que uno habita.
Yo soy de esas personas que piensan que las catástrofes, la degradación y la injusticia de otros países y de otros continentes no debe tomarse como algo ajeno, sino como algo que en cualquier momento nos puede afectar a nosotros mismos.
Intentaré continuar blasfemando, os lo prometo.
viernes, 19 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

buen viaje hermosa. Y que tu experiencia sea inolvidable. Muack!
ResponderSuprimirA parte de lo que puedas aportar allí para ti sera una experiencia sin duda enriquecedora, yo nunca hice nada igual pero trabajo en una ONG y el tema lo conozco de cerca.
ResponderSuprimirSuerte!
ya hablamos y te dije lo q pensaba, ahora nada más q desearte buen viaje!
ResponderSuprimiry mucha fuerza!!!
besO!
Mucha suerte preciosa. Te echaré de menos. Espero a tu regreso que nos cuentes tus experiencias. Un saludo murguero. ;)
ResponderSuprimirSe que tendras un buen viaje, se que verás amanecer, se que con o sin equipaje sonreiras cada día al anochecer.
ResponderSuprimirUn beso y cuidate.
Te aplaudo la decisión. Yo he estado pensando muy a menudo en hacer algo así pero no sé queé pasaría con mi trabajo fijo. Si pudiera coger excedencia lo haría. Curiosamente, sé mucho de Perú por una larga relación con una peruana. El tema me toca especialmente. Que te vaya bien y sea todo muy fructífero.
ResponderSuprimirMucha suerte en esta nueva experiencia.
ResponderSuprimirTienes una oportunidad increíble y sé que la vas a aprovechar :)
ResponderSuprimirClaro que sí! mucho ánimo! Como tú bien dices, será una experiencia inolvidable que te ayudará a madurar y a crecer como persona. Mucha suerte!
ResponderSuprimirque te vaya bien en lo que emprendes, que estes bien.
ResponderSuprimirAdio